Menu
RSS

El origen de las molestias musculares y articulares de las mujeres de edad media podría relacionarse con la menopausia

El origen de las molestias musculares y articulares de las mujeres de edad media podría relacionarse con la menopausia

Las molestias musculares y articulares (MMA) han sido motivo de numerosos estudios en la última década como consecuencia de su alta prevalencia y por los costos que implica para las personas, empresas y sistemas de salud [1-3]. 

Compromete alrededor del 10% de la población general, principalmente a mujeres de edad media y cuando es generalizado y se acompaña de síntomas como trastornos del ánimo e insomnio, se le diagnostica como fibromialgia [4]. La etiopatogenia del síndrome de fibromialgia es desconocida pero se sabe que en ella están involucrados trastornos neurofisiológicos vinculados tanto a la percepción del dolor como a la modulación del ánimo, del sueño y de la cognición [5]. Los antidepresivos tricíclicos, los inhibidores duales de recaptación de serotonina/noradrenalina y la pregabalina son tratamientos que pueden ser efectivos en disminuir el dolor y la fatiga [6]. 

Por otra parte, el síndrome climatérico es un conjunto de síntomas que se originan en el declinar de los niveles de las hormonas ováricas, provocando síntomas vasomotores, trastornos del ánimo, mala calidad de sueño y frecuentemente, MMA [7]. En su etiopatogenia, al igual que en la fibromialgia, están presentes los trastornos de la neurotransmisión, por lo que no es sorprendente que algunos antidepresivos sean de utilidad para tratar pacientes con síntomas climatéricos [8]. La similitud epidemiológica, etiopatogénica, sintomática y terapéutica entre la fibromialgia y el climaterio es sorprendente y nos ha llevado a plantear recientemente que parte de las pacientes que presentan fibromialgia, puedan tener involucrada en la etiopatogenia de esta sintomatología los trastornos hormonales propios del climaterio [9]. Esta hipótesis no sólo tiene importancia desde el punto de teórico, sino que es relevante desde el punto de vista clínico, ya que la fibromialgia no tiene un tratamiento completamente satisfactorio; en cambio, la terapia hormonal es altamente eficiente para tratar la sintomatología climatérica.

En una reciente investigación de la Red Latinoamericana de Investigación en Climaterio (REDLINC), aceptada en Maturitas, que estudio 8.373 mujeres de 40-59 años en 18 ciudades de 12 países Latinoamericanos, confirmamos la alta prevalencia de MMA en esta población femenina, encontrando que 63.0% de ella presentaba este tipo de dolores y que en 15.6%, la sintomatología era severa o muy severa.

Las mujeres con esta sintomatología tienen más edad, menor nivel socioeconómico, más antecedentes psiquiátricos y están mayoritariamente en la postmenopausia. En nuestros resultados destaca el hecho que las MMA se asocian en forma directa con una serie de variables relacionadas con el climaterio. En las mujeres que presentan estos síntomas con severidad el porcentaje de menopáusicas casi duplica al de las asintomáticas (62.4 vs 37.3%) y encontramos una relación entre las etapas del climaterio y la intensidad de los síntomas, lo que se traducía en que el porcentaje de mujeres con síntomas de dolores intensos se triplicaba en las postmenopáusicas tardías en relación con las premenopáusicas menores de 45 años.

Igualmente, la menopausia quirúrgica implicaba un mayor riesgo de asociación de 61%. Más llamativo aún es la relación directa que se observa entre la intensidad de los síntomas vasomotores y MMA, encontrándose que en las mujeres sin síntomas vasomotores sólo 8.2% de ellas presentan MMA severas; en cambio, en las mujeres con síntomas vasomotores muy intensos esta prevalencia se eleva a 60%. Un modelo de regresión logística nos mostró que la variable que más se asocia al riesgo de tener MMA es la presencia de síntomas vasomotores severos, los cuales aumentan más de seis veces el riesgo. A mucha distancia, con un OR de 1.93, aparece el antecedente de consultas psiquiátricas, seguido de la menopausia precoz, la menopausia natural, la edad, el antecedente de violación, el uso de psicofármacos, el consumo de cigarrillos y el bajo nivel de escolaridad. Dentro de los factores asociados a tener menor riesgo de MMA aparece en primer lugar la percepción de buena salud, el mejor nivel socio-económico, reflejado en la capacidad de pagar por la atención de salud, y la terapia hormonal.

Nuestro estudio muestra que MMA en las mujeres de edad media están directa y preferentemente vinculado a los síntomas vasomotores, un síntoma reconocido indiscutidamente como climatérico [10, 11]. Esta asociación podría sugerir que en la etiopatogenia de ambos síntomas podrían subyacer trastornos metabólicos comunes [9]. En la génesis de los MMA diferentes neurotransmisores están involucrados; por ejemplo, la serotonina y la noradrenalina son importante en las vías inhibitorias del dolor, substancia P es un neuropéptido que es importante en la nocicepción espinal, el glutamato también juega un rol importante en la nocicepción [12].

Además, se ha observado que la severidad de los MMA se correlaciona con una mayor actividad simpática del sistema nervioso central [13]. Coincidentemente, este mismo trastorno se ha postulado como un elemento central en la etiopatogenia de los síntomas vasomotores, posiblemente enangostando la zona termoneutral; los bochornos son entonces gatillado por pequeñas alzas de la temperatura corporal [14]. Otra observación que apunta a una etiopatogenia común es la observación que los dolores musculo esqueléticos de la fibromialgia, un trastorno visto preferentemente en mujeres perimenopáusicas, se acompañan de adinamia, ansiedad e insomnio, todos síntomas que se observan en el climaterio y que se han vinculados igualmente a trastornos de los neurotransmisores [15]. La relación de los dolores musculo esqueléticos con el climaterio se ve reforzada en nuestro estudio, además de la fuerte asociación con los síntomas vasomotores, por el incremento de la sintomatología dolorosa que se observa en la postmenopausia, ya sea natural o quirúrgica.

Podríamos concluir señalando que hay una prevalencia elevada de MMA en las mujeres de edad media y que hemos observado un marcado paralelismo entre estos síntomas y variables relacionadas con el climaterio, especialmente los bochornos y en menor magnitud, la menopausia. Esta relación podría sugerir que en la etiopatogenia de MMA de las mujeres podrían estar involucrados los trastornos hormonales propios del climaterio. En igual sentido apunta, la observación que la terapia hormonal se asocia a menor riesgo de presentar MMA. Se requieren estudios randomizados y controlados que evalúen, como sugieren nuestros resultados, la eventual utilidad de la TH para el tratamiento de los MMA en las mujeres de edad media.


Referencias

1. Gran JT. The epidemiology of chronic generalized musculoskeletal pain. Best Pract Res Clin Rheumatol 2003; 17:547-61.

2. Stewart WF, Ricci JA, Chee E, Morganstein D, Lipton R. Lost productive time and cost due to common pain conditions in the US workforce. JAMA 2003; 290:2443-54.

3. Mäntyselkä PT, Kumpusalo EA, Ahonen RS, Takala JK. Direct and indirect costs of managing patients with musculoskeletal pain-challenge for health care. Eur J Pain 2002; 6:141-8.

4. Wolfe F, Clauw DJ, Fitzcharles MA, Goldenberg DL, Katz RS, Mease P, et al. The American College of Rheumatology preliminary diagnostic criteria for fibromyalgia and measurement of symptom severity. Arthritis Care Res (Hoboken) 2010; 62:600-10.

5. Ceko M, Bushnell MC, Gracely RH. Neurobiology underlying fibromyalgia symptoms. Pain Res Treat 2012; 2012:585419. 

6. Häuser W, Thieme K, Turk DC. Guidelines on the management of fibromyalgia syndrome – A systematic review. Eur J Pain 2010; 14:5-10.

7. Blümel JE, Chedraui P, Baron G, Belzares E, Bencosme B, Calle A, et al, for the Collaborative Group for Research of the Climacteric in Latin America (REDLINC). Detailed analysis of menopausal symptoms (MRS) in a multinational study. Symptoms appear before menopause and persist for more than five postmenopausal years. Climacteric 2012;15:542-51.

8. Bordeleau L, Pritchard K, Goodwin P, Loprinzi C. Therapeutic options for the management of hot flashes in breast cancer survivors: an evidence-based review. Clin Ther 2007; 29:230-41.

9. Blümel JE, Palacios S, Legorreta D, Vallejo MS, Sarra S. Is fibromyalgia part of the climacteric syndrome? Maturitas 2012; 73:87-93

10. NIH State of the Science Conference. Statement on management of menopause related symptoms. NIH Consens State Sci Statements 2005; 22:1-38.

11. Greene JG. Constructing a standard climacteric scale. Maturitas 1998; 29:25-31.

12. Becker S, Schweinhardt P. Dysfunctional neurotransmitter systems in fibromyalgia, their role in central stress circuitry and pharmacological actions on these systems. Pain Res Treat. 2012; 2012:741-46.

13. Lerma C, Martinez A, Ruiz N, Vargas A, Infante O, Martinez-Lavin M. Nocturnal heart rate variability parameters as potential fibromyalgia biomarker: correlation with symptoms severity. Arthritis Res Ther 201; 13(6):R185. 

14. Freedman RR. Hot flashes: behavioral treatments, mechanisms, and relation to sleep. Am J Med 2005; 118 Suppl 12B:124-30.

15. Warren MP. Missed symptoms of menopause. Int J Clin Pract 2007; 61: 2041-50.
 

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

volver arriba